¿Qué tal te va con la administración del tiempo?

Tema clave el de hoy…

Para cualquier negocio que queramos emprender, para cualquier actividad que queramos realizar, para nuestra propia vida, es muy, pero muy importante, llevar el control de nuestro tiempo y utilizarlo en nuestro favor.

Soy un gran defensor del tiempo, porque es lo único que no podemos recuperar, y pasa más rápido de lo que pensamos. Podemos perder dinero, un empleo, una pareja, un amigo, y todo se puede recuperar o conseguir otra cosa. Siempre vamos a poder ganar más dinero o encontrar a otra persona, u otro empleo, pero el tiempo no vuelve.

Por eso es que hoy quiero compartirte un pequeño fragmento de mi libro “La mayor inversión de tu vida”, sobre la administración y gestión de este bien tan preciado para mí. Voy a brindarte un detalle de los 4 simples pasos que componen el Modelo EPER para que aprendas desde hoy a crear y mantener los hábitos necesarios, para que no tengas que llegar a última hora del día diciendo “no llegué a hacer esto” o “me olvidé de hacer lo otro”,  y no sientas que tu día necesita más horas.

Empecemos…

  1. Establecer prioridades: Debes tener claro para qué haces lo que haces, cuáles son tus metas, tus objetivos. De ahí en más, todo lo que hagas estará orientado en base a estos objetivos. Tus prioridades son tu guía para todo lo demás, marcan tu rumbo y tu camino, en base a ellas sabes qué debes hacer y qué no, y en qué orden. Te recomiendo que hagas una lista de tus prioridades principales, y la tengas siempre a mano.
  2. Planificar: Te propongo dos maneras sencillas en las que puedes hacer esto. Mantén tu agenda en orden, tus citas, obligaciones, reuniones, siempre al día, de esa manera sabrás qué te espera y estarás preparado; y ten una lista de
    pendientes diaria en la que puedas ir tachando lo realizado y saber qué
    te resta por hacer. Échales un ojo la noche anterior y comenzarás tu día sin
    sorpresas, pudiendo distribuir tus tiempos de manera más eficiente.
  3. Entrenarlo: Todo hábito se construye con el tiempo. Las primeras veces te llevara más tiempo del que te gustaría organizar tus prioridades diarias y
    llevar tus listas de pendientes al día. Pero en poco tiempo serás un
    maestro en ello, y te ahorrarás horas y horas de trabajo innecesario, de
    pérdidas de tiempo por no estar bien preparado. Así que practica y
    practica hasta que sea un arte que domines con profesionalismo.
  4. Revisar: En toda práctica que lleves a cabo es importante volver un poco
    sobre tus pasos y revisar lo que estás haciendo. ¿Está funcionando?
    ¿Puede mejorar? ¿Hay algo que estoy haciendo mal? ¿Qué ajustes
    puedo hacer? Con el tiempo este paso estará más que aceitado.
    Siempre es importante reflexionar sobre si estamos yendo por buen
    camino o hay cosas que podamos mejorar.

 

Repasemos un poco. La palabra más importante de todo esto es y será siempre “hábito”. Se dice que un hábito tarda 21 días en arraigarse en nuestra rutina. Yo le daría unos días más, pero cada uno tiene sus tiempos, así que date tiempo y no te rindas si aún no lo has fijado.

Lo que necesitas preguntarte es ¿qué hábitos quiero tener?, y no nos olvidemos de otra pregunta, ¿qué hábitos quiero dejar?. Ambas son válidas y pueden disparar muchas respuestas. A veces, para generar un nuevo hábito, primero debemos dejar otro que nos está bloqueando. Por ejemplo, para sostener un hábito de comer saludable, también debemos dejar malos hábitos alimenticios.

Otra cuestión es que no te pongas metas muy difíciles de primera. Ve de a pequeños hábitos en plazos más cortos. Paso a paso, será mucho más fácil llegar y poder medir tu progreso.

El músculo que necesitas trabajar para sostener tus hábitos es la fuerza de voluntad. Es una curva que irá en caída, al principio necesitarás mucha fuerza de voluntad para implementarlo, y con el paso del tiempo será cada vez menor, hasta que ya no necesites prácticamente nada.

Piensa en los hábitos diarios que tienes, ¿qué haces cuando te levantas por la mañana? ¿qué rutina tienes? Verás que hay pasos que están siempre presentes, y siempre en el mismo orden.

A esto le llamamos rituales. Todos tenemos rituales diarios, de lo más básico a lo más complejo. Por ejemplo, yo llego de trabajar y pongo a calentar agua, mientras me cambio, pongo la ropa sucia dentro del lavarropas, y me sirvo un té, café o mate. Recién ahí, puedo decir que llegué a casa, no antes. Ya está establecido ese pequeño ritual en mi rutina diaria, como tantos otros.

 

Así que para terminar, hoy te dejo un par de tareas:

  • Piensa en un hábito que quieras dejar y uno que quieras adquirir.
  • Piensa en qué rituales diarios tienes, y en qué momento podrías incluir el nuevo hábito.
  • Documéntalo. Siempre escríbelo todo, escribir es una herramienta muy poderosa para nuestra mente, ayuda a fijar la información. Por ejemplo, por la noche escribe “mañana a las 8:00 a.m. haré 100 abdominales”, y luego de hacerlo escribe “hoy hice 100 abdominales, mañana haré 150”.

 

Por último , si quieres ver mi libro completo con esta información y mucho más, te dejo el link para que puedas adquirirlo:

https://www.subscribepage.com/ebookeper

 

Si te gustó la información, comenta y sígueme en redes para ver más!

2 comentario en “¿Qué tal te va con la administración del tiempo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola! 😃
¿En qué puedo ayudarte?