¿Conocías la técnica AIDA?

No, no es el nombre de mi abuela o algo así, es un acrónimo.  Es un clásico del mundo de las ventas, creada en 1898 y aún vigente en la creación de estrategias de marketing. Esta técnica se basa en cuatro pasos principales para atraer clientes.

Vamos a repasarlos un poco:

1. A de ATENCIÓN: Lo primero que debemos hacer en nuestras publicaciones, es llamar la atención de nuestros prospectos, de nuestros futuros clientes. En un mundo saturado de publicidad y auncios, es importante no pasar desapercibidos, y cuando hablamos de Instagram, sabemos que los usuarios están scrolleando en el feed a veces a gran velocidad (lo que en otra época era hacer zapping en la tv). Esto significa que solo tenemos unos segundos para captar su atención y que se queden en nuestra publicación. En diversas fuentes, se habla de entre 6 y 8 segundos en los que las personas se detienen a ver una imagen en Instagram, yo creo que son menos. Ese es el momento clave para llamar su atención y que se queden más tiempo, que lean lo que escribimos, que den like, comenten e ingresen a nuestro perfil.

Podrías llamar la atención de diferentes maneras, desde formulando una pregunta, haciendo un planteamiento original, o con una frase rara o disruptiva, que lleve a la persona a querer leer lo que sigue. En Instagram, esto debemos hacerlo desde la imagen. Y no me refiero a agregar texto a la imagen (lo que algunas veces puede ser útil), sino a postear una imagen que llame la atención, que sea diferente al resto, o mejor aún, un video corto. Y sí, podrías agregarle un título llamativo.

2. I de INTERÉS: Aquí, justamente continuando con lo anterior, nuestro objetivo es generar el interés del cliente de abrir nuestra publicación, de ingresar, de ver más. No sirve sólo su atención, luego debe querer ver más de lo que tenemos para ofrecer. Ahora, por supuesto, debemos tener algo original que ofrecer, de lo contrario será en vano que haya llegado hasta aquí.

Piénsalo como si el llamado de atención fuera el título y generar interés el subtitulo, van de la mano en una seguidilla.

3. D de DESEO: En este punto ya estamos avanzados en generar una relación con nuestro prospecto, tenemos un producto o prestamos un servicio que quiere obtener. Cuando hablamos de deseo, sin intentar introducirnos en la psicología, hablamos de llevar al interlocutor a un estado emocional en el que se imagina utilizando el producto o disfrutando del servicio, se imagina con el resultado beneficioso que puede ofrecerle. Nuestro producto o servicio deberá estar orientado a detectar previamente sus necesidades o problemas, para ofrecer una solución a ellos.

4. A de ACCIÓN: Último pero no menos importante, tenemos el llamado a la acción. Si no incluyes este paso, puede que pierdas un gran porcentaje de clientes. Ya detectamos sus necesidades, le ofrecimos una solución, sólo falta que nos compre, que se suscriba, que se acerque a nuestro negocio, etc.

Estas cuatro etapas las sigue todo consumidor en todo tipo de negocio, a veces más notorias, a veces implícitas. No importa que tipo de negocio, un local de ropa, de autos, de comida, una tienda online, un perfil de Instagram.

Algunas veces este proceso puede durar días, otras veces segundos, lo importante es conocerlo para poder tener un determinado control y guiar a nuestro posible cliente ideal a lo largo de los cuatro pasos.

Es un método que une lo racional con lo emocional, por eso su efectividad si lo planeamos bien. Es una buena manera de generar un embudo de ventas en nuestro perfil.

Estate atento para conocer más de estas pequeñas técnicas de marketing y ventas para tu emprendimiento!

 

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